"Hacia la música como autofelación"
¿Qué pasará si la experiencia musical acaba replegándose sobre nosotros mismos? ¿Aceptaremos a los artistas como parte de un "servicio de intimidad sintética"?
¿Qué pasará si la experiencia musical acaba replegándose sobre nosotros mismos? ¿Aceptaremos a los artistas como parte de un "servicio de intimidad sintética"?
Spotify dice proteger al artista humano e implanta medidas cosméticas anti-SLOP, pero al mismo tiempo prepara junto a UMG la conversión de cualquier obra musical en materia prima para una infinita economía de derivados generativos.
La dignidad del consumidor parece prácticamente inexistente y con el ejemplo de Ye tenemos un caso perfecto de "mierdificación": la relación con la obra está sucia, el acceso a sus shows da asco y el respeto al fan lleva años degradándose...
La artista catalana, al asegurar primero que puede separar a Picasso de su obra y disculparse después, acaba confirmando que ya no es posible separar su obra de ella misma...
El modelo streaming ha dejado de ser fresco, sorprendente y ya supone una inercia más en los consumidores. Pero no, no será "capitalizar a los superfans" lo que vendrá después...
El tránsito de la influyente cabecera hacia el modelo de "participatory media" demuestra que el contexto y la "crítica" están transformándose en otro artefacto de lujo. Y esto tiene pros y contras.
Primera edición del glosario de esta plataforma y en el que presento los términos, conceptos, fenómenos y keywords que me parecen más relevantes para comprender la cultura hoy.
Tras la polémica de la "preventa selectiva" mediada por el Banco Santander para el próximo LUX TOUR, recordamos que existen paradigmas artísticos que sí consiguen rectificar los abusos de Ticketmaster y Live Nation a los grupos de fans.