"Hacia la música como autofelación"
¿Qué pasará si la experiencia musical acaba replegándose sobre nosotros mismos? ¿Aceptaremos a los artistas como parte de un "servicio de intimidad sintética"?
¿Qué pasará si la experiencia musical acaba replegándose sobre nosotros mismos? ¿Aceptaremos a los artistas como parte de un "servicio de intimidad sintética"?
La "crítica" fue sepultada por opiniones, nuestras condiciones de escucha cambiaron y nuestro gusto está subordinado. Ante este panorama, propongo mi propio marco para la escucha atenta y desaceleración.
A partir de la teoria antimemética de Nadia Asparouhova, la "silla-flauta" de Amaia y el misterioso dúo de math rock explican cómo la complejidad y la rareza consigue atravesar la gran maquinaria de simplificación.
Breve manual para la gestión de legados contaminados, desde mi experiencia personal con un pionero del Hip Hop acusado de violencia sexual por hasta 12 hombres, adolescentes y niños.
Lo que consideramos "humano", "auténtico", ya está en su fase forense. Mientras marcas ya lo queman como otro valor diferencial, en las industrias creativas hay una carrera notarial por establecer los estándares de legibilidad...
Existe una imprevista conexión entre dos maestros del arte conceptual y el rapero de Harlem: la lógica de la delegación creativa y autoral.
La dignidad del consumidor parece prácticamente inexistente y con el ejemplo de Ye tenemos un caso perfecto de "mierdificación": la relación con la obra está sucia, el acceso a sus shows da asco y el respeto al fan lleva años degradándose...
La artista catalana, al asegurar primero que puede separar a Picasso de su obra y disculparse después, acaba confirmando que ya no es posible separar su obra de ella misma...