Antes de salir al auditorio de CASA CUPRA RAVAL, una de las encargadas de producción nos comentó que tendríamos algo más de una hora antes de las preguntas del público. Erik y yo nos miramos con la misma cara: "no tendremos ni para empezar". Ambos llevábamos más de un año con la intención de dialogar extensamente sobre música, arte y tecnología; tener una charla sin límites y sin prisas. Por suerte pudimos estirar un poco el tiempo previsto y acabamos quedándonos a gusto.
Más de 100 asistentes que llenaron el lugar un jueves 2 de julio, justo en el mismo horario que España jugaba uno de sus partidos en la Copa del Mundo de Fútbol. Una listening session que funcionó como recorrido aumentado para la audiencia y que para nosotros dos fue una manera de expandir los conceptos y fenómenos que atraviesan STALKER, el quinto álbum largo de Erik Urano: la niebla, la "zona", la incertidumbre o la radioactividad, además de vectores contemporáneos como los discursos de odio, la inteligencia artificial, el SLOP o la creatividad dopamínica.
Fue una oportunidad de extender las narrativas que ya salpicaron la nota de prensa oficial del disco (que me encargué de escribir), pero esta vez con el propio artista de Valladolid presente y desgranando influencias, detalles y anécdotas del proceso y sesiones de grabación. Como él mismo dijo: "un momento especial e irrepetible para adentrarse en la espesa niebla conceptual del álbum y disfrutar de una profunda conversación en torno a él".
Agradecer desde aquí a Sonido Muchacho y PANNA por hacer posible este evento; a continuación podéis disfrutar de la transcripción completa, track-by-track, tal y como ocurrió en directo, sin overdubs.

FRANKIE PIZÁ: Gracias a todos, bienvenidos. Sobre todo agradecer a CASA CUPRA RAVAL por cedernos este pedazo de espacio con estas pantallas, que ya se respira un poco el vibe de STALKER; también a PANNA por haberlo organizado y a Sonido Muchacho por darnos este momento de poder hacer una listening session con el artista aquí, desgranando el disco. Yendo un poco a contracorriente, ¿no? Porque ya lo sabéis: el streaming nos ha quitado el hábito, lo ritualístico de la escucha. La escucha fragmentaria, pasiva, de la que siempre hablamos en los espacios críticos con la industria. Esto es navegar en contra de eso e intentar restituir ese tiempo musical, y además con el artista aportando contexto de primera mano. Esto ya se hizo en Madrid, en el CUPRA Garage Madrid. Allí la conversación fue bastante técnica, también hubo anécdotas, hubo mucho de creatividad. Aquí seguramente nos iremos por otros derroteros. Pero bueno, Erik es el que manda. Erik Urano, bienvenido, gracias por estar aquí, y gracias a todos vosotros por escuchar el disco con nosotros.
ERIK URANO: Guay, yo encantadísimo. Y guay que la charla sea contigo, por lo que hablábamos: con @sendafatal igual sí que se tocaban esos matices más técnicos de las movidas de grabación y demás, y creo que aquí nos lo podemos llevar, en base a lo que tú sueles escribir como agente contracultural, a derroteros muy guapos y a sacar nuevas lecturas. O sea que p'alante.
FRANKIE PIZÁ: Total. Además es un disco, STALKER, que yo creo que todos lo habéis escuchado, pero no lo habéis escuchado como lo vamos a escuchar aquí. Es una escucha secuencial: necesita escucharse entero para tener una imagen en perspectiva. Es un álbum conceptual con todas las letras, digamos: no valen clips, no valen fragmentos, no valen streams sueltos, hay que escucharlo entero. Y por hacer unas pequeñas notas: es el álbum más atmosférico y en el que se nota todo más táctil de Erik Urano. Ya es el quinto álbum, ya es un estilo completamente reconocible, con unas influencias reconocibles, con una forma de narrar completamente consolidada, y además con una motivación rupturista siempre, de ver esos límites, esos extremos, que yo creo que aquí ha quedado súper claro. Y además está funcionando muy bien: es un álbum que, contra pronóstico, con todo lo que hay ahora de una escucha mucho más reactiva, está funcionando súper bien.
ERIK URANO: Sí, total. Yo creo que se nota el bagaje, la artesanía. Al final, joder, el ser muy puto pesado toda la vida haciendo una misma movida, intentando renovar o ir puliendo ese diamante. Lo mío siempre ha sido un imaginario que no ha sido excluyente, sino que ha ido aportando, haciéndose más grande. No ha sido como estas eras de ahora ("tengo mi era, y ahora mi era no sé cuál es"): forma parte de un mismo camino. Y sí que es verdad que noto que es más atmosférico, más texturoso. Yo creo que Harto (Rodríguez) ha tenido mucho que ver, porque lleva el mayor peso de la producción del disco. Lo resumiría como un disco muy de texturas, la verdad. Igual que hacía la comparación con la película, que a veces parece que la ves y te mojas, notas la humedad... pues yo creo que el disco es un poco así también.
FRANKIE PIZÁ: Bueno, nosotros nos hemos preparado algunas cosas. Nada de guion, pero nos hemos preparado los derroteros por donde va a ir esto. Pero como digo en la misma nota de prensa: aquí solo vamos a ver un metro de distancia, lo que nos permite la niebla. Vamos a escuchar el primer track y empezamos. Todo lo alto que se pueda.
A1 · NOOSFERA
ERIK URANO: Me pone ciertamente nervioso. Es como cuando me flipa que pinchen mi música en un club, pero si no estoy yo, ¿sabes? Me mola más que me envíen vídeos y tal; como me pilla a mí, es distinto.
FRANKIE PIZÁ: Bueno, ¿qué sensaciones tienes ahora que han pasado ya unos meses, y mucho más tiempo desde que se gestó, con esta introducción, este inicio del álbum? ¿Cómo surgió poner este track el primero?