"Hacia la música como autofelación"
¿Qué pasará si la experiencia musical acaba replegándose sobre nosotros mismos? ¿Aceptaremos a los artistas como parte de un "servicio de intimidad sintética"?

Sujeto portador de FRANKA™️. Divulgador, crítico cultural y profesional de las industrias creativas con más 20 años de experiencia en distintas áreas y con diferentes roles.
¿Qué pasará si la experiencia musical acaba replegándose sobre nosotros mismos? ¿Aceptaremos a los artistas como parte de un "servicio de intimidad sintética"?
¿Cómo se administrará una identidad artística cuando otros puedan performar a través de ella? ¿Quién podrá blindar su aura y estilo? Antes de que la industria entre en la economía de los derivados musicales, Taylor tiene algo que decir...
Spotify dice proteger al artista humano e implanta medidas cosméticas anti-SLOP, pero al mismo tiempo prepara junto a UMG la conversión de cualquier obra musical en materia prima para una infinita economía de derivados generativos.
¿Una pieza de Sade donde Sade apenas tararea y lanza un aullido distante? Cuando todavía los artistas podían permitirse "puertas traseras", Make Some Room apareció vaticinando la posterior estética Downtempo de la banda...
En un abuso de fuerza y de escala, y en vez de reinventarse, Drake vuelve expandido e insoportable, como "final boss" de la era del streaming y generando más SLOP: ocupación por encima de relevancia.
Tras el momento pandémico global y nuestra actualidad contaminada de SLOP y música optimizada, la Laurel Halo de su álbum debut sigue paralizada, imperfecta, sin corregirse, en su presente perpetuo.
En la última curva de 2020 aguardaba otro revés: la muerte de MF DOOM (1971-2020). Un MC único y fascinante que en realidad fue el producto de muchas personalidades empujando en todas direcciones al mismo tiempo.
La "crítica" fue sepultada por opiniones, nuestras condiciones de escucha cambiaron y nuestro gusto está subordinado. Ante este panorama, propongo mi propio marco para la escucha atenta y desaceleración.