"Hacia la música como autofelación"
¿Qué pasará si la experiencia musical acaba replegándose sobre nosotros mismos? ¿Aceptaremos a los artistas como parte de un "servicio de intimidad sintética"?
¿Qué pasará si la experiencia musical acaba replegándose sobre nosotros mismos? ¿Aceptaremos a los artistas como parte de un "servicio de intimidad sintética"?
¿Cómo se administrará una identidad artística cuando otros puedan performar a través de ella? ¿Quién podrá blindar su aura y estilo? Antes de que la industria entre en la economía de los derivados musicales, Taylor tiene algo que decir...
Spotify dice proteger al artista humano e implanta medidas cosméticas anti-SLOP, pero al mismo tiempo prepara junto a UMG la conversión de cualquier obra musical en materia prima para una infinita economía de derivados generativos.
¿Es relevante si el éxito de la banda es real o ha sido inflado artificialmente? La industria musical ha pasado de promocionar artistas a modelar, acelerar y simular las condiciones bajo las cuales esos artistas parecen ser descubiertos y legitimados.
Ante una cobertura permanente y descentralizada, lo que busca el icono actual es simplemente circulación. "Si ya hay mil cámaras, ¿para qué un foto periodista?" Cuando la cultura de masas ya solo busca fieles.
Y con ella, la temporalidad clásica se esfuma, así como la espera: los fans podrán alterar y jugar con los rasgos y catálogo de sus artistas musicales creando una economía del mash up que dejará al streaming en segundo plano...
La dignidad del consumidor parece prácticamente inexistente y con el ejemplo de Ye tenemos un caso perfecto de "mierdificación": la relación con la obra está sucia, el acceso a sus shows da asco y el respeto al fan lleva años degradándose...
La artista catalana, al asegurar primero que puede separar a Picasso de su obra y disculparse después, acaba confirmando que ya no es posible separar su obra de ella misma...