Nadie podrá decir que 2020 no ha sido 2020 hasta el último minuto: el 31 de diciembre, unas horas antes de atravesar mental y temporalmente lo que separa un año fatídico de otro que promete estar a la altura, el mundo de la música se enfrentó a su último gran trauma. La mujer de MF DOOM (1971-2020), Jasmine, anunciaba en Instagram su muerte "en diferido".
"Hizo la transición el pasado 31 de octubre", reza el texto, evidenciando el supuesto desfase temporal entre el fallecimiento y la revelación del suceso. El desconcierto se hizo genérico en las últimas horas del 2020 y los sentimientos a flor de piel se notaron desde todos los ángulos del ecosistema Hip Hop: Questlove, consternado; Flying Lotus escribiendo unas sentidas líneas que se observaban improvisadas; DJ Premier incapaz de articular palabras consistentes. Ellos, entre otros muchos, han creado en las últimas horas una cascada de homenajes que remarcaban la indiscutible influencia de DOOM.
Tienen toda la razón: la causa de la muerte no ha sido esclarecida y el lapso de tiempo entre la nota pública y la muerte del MC no ha hecho más que amplificar la confusión, dejando entrada a las interpretaciones alternativas y agudizar el dramatismo del hecho en sí mismo. Para todos los que estamos en esto, 2020 será siempre (y además) el año que nos quitó al "último gran mito del Rap".
DOOM: La tridimensionalidad y el nacimiento de su excéntrico flow.
Lo primero que he hecho al levantarme ha sido reproducir el vídeo para Rhinestone Cowboy, el legendario corte final de Madvillainy (Stones Throw, 2004), su álbum junto a Madlib como Madvillain. En la acción que plantea el clip, un DOOM enmascarado parece divagar en una narrativa no lineal; se encuentra en una habitación marrón sin decoración acompañado de una bailarina y hay aplausos de una supuesta audiencia; pasea ya enmascarado y sin rumbo por campos igualmente solitarios, como si de un momento a otro el villano forajido fuera a cometer su próximo crimen; parece encontrar un sentido a su realidad cuando topa con una máscara perdida en el suelo. Origen, consecuencia y experiencia parecen unirse.

Es la misma persona desde un punto de vista tridimensional, digamos. En un momento de la canción, tras el segundo acto y los aplausos del público, DOOM escupe:
"Goony goo goo, loony cuckoo / Like Gary Gnu off New Zoo Revue, but who knew / The mask had a loose screw? Hell, could hardly tell / Had to tighten it up like The Drells and Archie Bell".
Este párrafo es mi momento preferido de toda la libreta de rimas de DOOM, porque recuerdo que fue al escuchar esta secuencia cuando caí en la cuenta de que realmente estaba ante un rompecabezas, una especie de cubo de Rubik.